Para nadie es un secreto que hoy en día la digitalización ya no es una ventaja competitiva reservada para las grandes corporaciones, sino el oxígeno indispensable para la supervivencia del pequeño comercio. Según un informe de la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE, 2025), las ventas en línea superaron los 105 billones de pesos en 2024, marcando un crecimiento histórico impulsado no solo por la tecnología, sino por un cambio profundo en la psicología del consumidor.
Sin embargo, para el dueño de una ferretería en Medellín,
una marca de ropa emergente en Bogotá o una consultora familiar, estas cifras
macroeconómicas pueden sentirse lejanas. El verdadero reto en la actualidad no es
entender la estadística, sino comprender cómo navegar un ecosistema donde la
atención es la moneda de cambio más volátil. A continuación, exploramos una
hoja de ruta narrativa sobre cómo las pequeñas empresas pueden apropiarse de
herramientas accesibles para competir, conectar y vender en este nuevo entorno.
El retorno a la autenticidad: El video vertical como ventana
Hubo una época en que la publicidad requiera estudios de
grabación y presupuestos millonarios. Hoy, la barrera de entrada se ha
derrumbado, dando paso a la era de la "imperfección estratégica". Las
plataformas de video corto, lideradas indiscutiblemente por TikTok y seguidas
de cerca por Instagram Reels y los shorts de Youtube, han reescrito las reglas del juego. Se estima que
el usuario promedio en Colombia dedica cerca de 39 horas mensuales a consumir
este tipo de contenido, una cifra que supera cualquier previsión anterior (Workitd,
2025).
Para el emprendedor, esto significa que la estética pulida y
corporativa ha perdido terreno frente a la autenticidad. El consumidor actual no quiere ver un logotipo animado; quiere ver las manos del artesano
trabajando, el detrás de cámaras del empacado de un pedido o el error gracioso
del gerente. Esta tendencia hacia lo genuino es el terreno fértil para el
Social Commerce. Ya no se trata solo de exhibir, sino de permitir la
transacción inmediata. Las proyecciones indican que, para finales de este año,
el 40% de las ventas digitales se originarán directamente en estas plataformas
sociales, eliminando la fricción entre el descubrimiento y la compra (Workitd,
2025). La cámara del celular se ha convertido, efectivamente, en la vitrina más
poderosa del negocio.
La conversación es la nueva conversión
Más allá de la visibilidad, el comercio en Colombia conserva
una raíz profundamente cultural: la necesidad de conversar. La frialdad de un
carrito de compras abandonado se combate con la calidez de un chat. En este
escenario, la combinación de estrategias de SEO local con la inmediatez de
WhatsApp se perfila como la táctica más robusta para las PyMEs.
El fenómeno es claro: el cliente moderno realiza búsquedas
con una alta intención local. Preguntas como "¿dónde comprar zapatos cerca
de mí?" o búsquedas por voz del tipo "Ok Google, recomiéndame una
panadería abierta ahora", están dominando el tráfico web. Aquí es donde la
optimización del Perfil de Negocio de Google se vuelve crítica. Pero el
hallazgo es solo la mitad de la batalla; el cierre ocurre en la mensajería.
Las tendencias para 2026 ya advierten sobre la importancia
del "comercio conversacional". No obstante, hay una advertencia
crucial: aunque la automatización y los chatbots son herramientas necesarias
para gestionar el volumen, la empatía digital sigue siendo un activo
irremplazable. El cliente puede iniciar la interacción con un bot, pero la
fidelización se logra cuando siente que hay un humano capaz de resolver sus
dudas específicas (OCH Group, 2025). La tecnología debe ser el puente, no el muro.
Inteligencia Artificial: El copiloto creativo
La narrativa de que la Inteligencia Artificial (IA) vendría
a reemplazar al humano ha cambiado hacia una visión más colaborativa,
especialmente para las empresas con recursos limitados. En 2025, la IA actúa
como un "departamento de marketing" de bolsillo. Herramientas
generativas permiten a los emprendedores redactar descripciones de productos,
guiones para esos videos de TikTok mencionados anteriormente, o incluso
planificar calendarios de contenido en cuestión de segundos (Workitd, 2025).
Sin embargo, el uso de la IA exige astucia. La facilidad
para crear contenido ha generado un tsunami de información genérica. Las
empresas que destaquen no serán las que usen la IA para hacer más, sino las que
la usen para conocer mejor a su audiencia. El análisis de datos simplificado
por estas herramientas permite segmentar y personalizar mensajes, transformando
una comunicación masiva en una experiencia individualizada. Como señalan
expertos en tendencias futuras, la automatización sin el "toque
humano" corre el riesgo de volverse paisaje; la clave está en usar la
eficiencia de la máquina para liberar tiempo que el emprendedor pueda dedicar a
la creatividad y al trato directo con el cliente (OCH Group, 2025).
La soberanía de los datos: El renacer del Email Marketing
En medio del frenesí de las redes sociales, donde el
algoritmo cambia caprichosamente las reglas de visibilidad, el correo
electrónico emerge nuevamente como un refugio de estabilidad. Con la
desaparición gradual de las cookies de terceros, depender exclusivamente de la
publicidad pagada en plataformas externas es un riesgo financiero alto para una
pequeña empresa.
La estrategia ganadora se centra en la captura de Zero-Party
Data: datos que el cliente entrega voluntariamente a cambio de valor real
(Workitd, 2025). Un boletín informativo que educa, un descuento exclusivo por
suscripción o una guía útil son monedas de cambio válidas. A diferencia de un
post en Instagram que puede perderse en el feed, el correo electrónico llega a
la bandeja de entrada, un espacio personal y directo. Las campañas de email
marketing bien ejecutadas no solo sirven para vender, sino para construir una
narrativa de marca a largo plazo, celebrando hitos con el cliente y fomentando
la recompra sin depender de un intermediario tecnológico.
Superando la brecha: De la teoría a la práctica
A pesar de la disponibilidad de estas herramientas, la
implementación sigue siendo un desafío. Estudios recientes sobre las empresas
familiares y PyMEs en Colombia indican que la falta de conocimiento técnico y
la resistencia al cambio cultural dentro de las organizaciones siguen siendo
barreras significativas (Gómez et al., 2024; Cancino-Gómez et al., 2024). No
basta con saber que estas herramientas existen; se requiere una mentalidad
dispuesta a la iteración y al aprendizaje continuo.
El marketing digital en 2025 no es una carrera de velocidad,
sino de resistencia y adaptación. Para el emprendedor colombiano, el éxito
radica en tejer estas estrategias—video auténtico, comercio conversacional,
apoyo en IA y propiedad de los datos—en una red coherente que sostenga el
negocio ante la incertidumbre del mercado. La tecnología está servida; el
ingrediente secreto sigue siendo la visión humana que decide cómo utilizarla.
Referencias Bibliográficas
• Cancino-Gómez, Y. A., Mora Pinzón, R. J., & Marín
Ayala, D. A. (2024). Implementación Del Marketing Digital en las Pymes
Colombianas en Momentos de Crisis. Ciencia Latina Revista Científica
Multidisciplinar, 8(3), 479-498.
• Gómez, L., Vélez, O., Grajales, N. y Barrientos, O.
(2024). Estrategias de mercadeo en pequeñas y medianas empresas de familia para
ser competitivas en Colombia. Tendencias, 25(1), 244-268.
• OCH Group. (2025). Las 10 tendencias que marcarán el
marketing digital en Colombia en 2026.
• Workitd. (2025). Marketing Digital en Colombia 2025 | IA
y Estrategias.
