El amanecer de 2026 trae consigo un escenario desafiante y atípico para el tejido empresarial colombiano. Nos enfrentamos a una dicotomía financiera que puede ser letal para el emprendedor desprevenido: una inflación moderada del 5,1%, que sugiere una estabilización de precios en materias primas, contrastada con un aumento agresivo del salario mínimo del 23%.
Este cambio estructural obliga a abandonar la vieja práctica
de "subir lo que subió el IPC" o la intuición pura. Ajustar precios
este año no es solo una tarea administrativa; es un ejercicio de supervivencia
financiera y estrategia de mercado. A continuación, presentamos una guía técnica,
soportada económica y financieramente, para navegar esta coyuntura.
1. El mito del aumento lineal: Entendiendo tu estructura
de costos
El error más común que cometen los emprendedores es creer que si la inflación fue del 5,1%, sus precios deben subir un 5,1%. O peor aún, entrar en pánico por el alza del 23% en el salario mínimo y trasladar ese porcentaje directamente al precio final, sacándose a sí mismos del mercado.
Para ajustar precios correctamente, primero debes entender
la estructura de costos de tu negocio. No todos tus costos suben al mismo
ritmo. Mientras que los arriendos y servicios públicos suelen indexarse a la
inflación (5,1% o IPC + puntos), la nómina sufrirá un impacto del 23%.
El impacto real de la nómina: Es vital recordar que el costo
de un empleado no es solo el salario base. En Colombia, los costos laborales no
salariales (prestaciones, seguridad social, parafiscales) representan una carga
significativa, llegando históricamente a representar cerca del 60% adicional
sobre el salario. Un aumento del 23% en el salario base dispara
proporcionalmente las cesantías, primas, vacaciones y aportes a salud y
pensión. Si tu empresa es intensiva en mano de obra (servicios, consultoría,
manufactura artesanal), tu "inflación interna" será mucho más alta
que el 5,1% oficial.
2. Cálculo técnico del incremento de precio (El Método del Costo Ponderado)
Para determinar cuánto debes subir tus precios para mantener
tu rentabilidad, debes aplicar un análisis de sensibilidad sobre tus costos. No
uses un porcentaje único; usa un promedio ponderado.
Ejemplo Práctico: Supongamos que vendes calzado artesanal.
Tu precio de venta actual es $100.000. Tu estructura de costos se divide así:
• Materia Prima (Cuero, suelas): 40% de tus costos. (Impacto
esperado: Inflación 5,1%).
• Mano de Obra (Operarios): 40% de tus costos. (Impacto
esperado: Salario Mínimo 23%).
• Costos Fijos (Arriendo, servicios): 20% de tus costos.
(Impacto esperado: Inflación 5,1%).
La Fórmula de Ajuste Ponderado:
Ajuste = (%PesoMP×%VariaciónMP) + (%PesoMO×%VariaciónMO) + (%PesoCF×%VariaciónCF)
Ajuste = (0,40×5,1%) + (0,40×23%) + (0,20×5,1%)
Para mantener tu margen actual, tu nuevo precio base debería
ser:
Precio 2026 = $100.000 × (1+0,1226) = $112.260
3. Más allá de los costos: La estrategia de valor
Subir el precio un 12,26% puede asustar a los clientes si no
se gestiona la percepción de valor. La teoría económica indica que el precio es
lo que se paga, pero el valor es lo que el cliente percibe que recibe a cambio
de ese sacrificio financiero.
En 2026, no puedes competir solo por precio, especialmente
si tus competidores informales no asumen la carga del 23% de aumento salarial.
Debes aplicar estrategias de diferenciación.
• Mejora la experiencia: Si el precio sube, el servicio debe
ser impecable. La rapidez y la atención personalizada justifican márgenes
superiores.
• Segmentación: No apliques el aumento a todos los productos
por igual. Identifica cuáles tienen una demanda inelástica (el cliente los
sigue comprando, aunque suba el precio) y aplica el mayor aumento allí,
protegiendo los productos "gancho" que son sensibles al precio.
4. Cálculo Técnico del Costo del IVA
Un error frecuente al fijar precios es calcular mal el
Impuesto al Valor Agregado (IVA), lo que termina comiendo parte de la utilidad
del empresario. Es fundamental entender que el IVA no es un costo para la
empresa (es un pasivo con el Estado), pero sí afecta el precio final al
consumidor.
¿Cómo se calcula correctamente? El IVA se calcula sobre el
precio de venta antes de impuestos, no es una resta simple del precio final.
• Caso A: Tienes el precio base y quieres el precio
final. Si tu precio técnico (costos + utilidad) es de $112.260 y tu producto
grava el 19%:
Precio Final = Precio Base × 1,19
Precio Final = $112.260
× 1,19 = $133.589
• Caso B (El error común): Tienes el precio de
mercado y quieres saber tu ingreso real. Si vendes un producto a $150.000 con IVA
incluido, NO le restes el19% ($28.500) para
saber tu ingreso. La forma técnica de depurarlo es dividiendo:
Base Imponible = Precio Final Base Imponible / 1 + Tasa de IVA
Base Imponible = $150.000/ 1 + 0,19 = $126.050
El valor del IVA es la diferencia: $150.000 − $126.050 = $23.950.
Si hubieras restado el 19% directo ($150.000 − $28.500 = $121.500),
estarías subestimando tu ingreso real y tomando decisiones con datos erróneos.
5. Recomendaciones Finales para 2026
1. Eficiencia Operativa: Antes de trasladar todo el aumento
de precios al cliente, revisa tus procesos. Elimina desperdicios y actividades
que no agregan valor. La productividad debe subir para compensar el alza
salarial.
2. Revisión de Proveedores: Con una inflación baja (5,1%),
negocia con tus proveedores. Ellos no tienen justificación para subirte los
precios un 10% o 15%. Usa el dato del IPC a tu favor en la negociación.
3. Comunicación: Si debes subir precios, comunícalo con
transparencia, enfocándote en la calidad y la sostenibilidad del negocio, no
pidiendo disculpas.
Ajustar precios en 2026 requiere calculadora en mano y
estrategia en mente. Protege tu caja, valora tu talento humano pagando el nuevo
salario, pero asegura que cada peso de aumento en el precio se refleje en valor
para tu cliente.
¿Cuéntanos si tu ya calculaste tus costos operativos de este año y cómo te fue?
